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Pacto de Dzemul pondría en riesgo seguridad de Yucatán

De cara a las elecciones del 2 de junio próximo en Yucatán, se confirma la versión de que hay un pacto entre la exgobernadora Ivonne Ortega Pacheco y el candidato de Morena a la gubernatura de Yucatán, Joaquín Díaz Mena que buscaría imponer a Héctor Cabrera Rivero en lugar de Luis Felipe Saidén Ojeda.

Varios medios locales y nacionales han dado cuenta de este hecho, pero la prueba más contundente es que ya hay casi un centenar de priístas, alrededor de la campaña de Díaz Mena en busca del puesto político, para lo cual han desplazado a los morenistas fundadores de ese movimiento en la entidad.

Entre éstos, se han identificado a varios exlíderes y exfuncionarios priistas, etiquetados como “Ivonnistas”, buscando integrarse al equipo de Huacho, entre ellos Luis Hevia Jiménez, exdiputado local, y Pablo Castro Alcocer, exdirector del Registro Público de la Propiedad, entre otros.

Asimismo, recientemente se dio a conocer que el publicista de nacionalidad española Antonio Solá Reche, sería el nuevo refuerzo de la exgobernadora para tratar de levantar la campaña de Díaz Mena en el último tramo de la misma.

Según esa publicación, la llegada de Solá cayó como balde de agua fría en los morenistas yucatecos, pues nadie mejor que ellos recuerdan que su carrera, vinculada estrechamente con el expresidente Felipe Calderón Hinojosa, arrancó en México en las elecciones de 2006 con la famosa campaña que presentó a Andrés Manuel López Obrador como “un peligro para México”.

Con esta nueva “adquisición” el cuarto de guerra del candidato de Morena está dominado por Ivonne Ortega, quien por conducto de su estratega de siempre Gabriela López Gómez, convenció a Antonio Solá de tomar el mando de la estrategia morenista en los últimos 30 días de campaña.

Como se mencionó, la llegada del padre de la guerra sucia no fue bien recibida por parte de los colaboradores más cercanos del candidato, quienes incluso habrían encarado a Gabriela López, pues hasta hoy simple y sencillamente todas sus “estrategias” han salido mal.

Primero el total rechazo del sistema Va yVen calificándolo de “basura”; el deslinde inicial con Luis Felipe Saidén Ojeda; los planes de centralizar los servicios públicos de salud; la incorporación de juniors priístas, y abolengo con dinero y apellidos pero sin arrastre popular, entre quienes destacan Felipe y Víctor Cervera y Pablo Gamboa, que lejos de sumar, le restan credibilidad al candidato y a su partido.

Pocos pueden explicarse, como Díaz Mena dice por un lado que todas las encuestas lo ponen muy por arriba de sus contrincantes, y por otro, ha dejado que la exgobernadora, cuyo gobierno dejó mucho que desear, ya que representa un legado de rapiña y corrupción rampante, esté tomando las riendas de su campaña, y haya dejado que los verdaderos morenistas sean borrados por completo.